Congreso del Estado
Instituto de Investigaciones Parlamentarias

CONVERSATORIO "EL IMPACTO ECONÓMICO DEL COVID-192"





Este evento fue organizado por el H. Congreso del Estado de Sinaloa a través del instituto de investigaciones Parlamentarias, dirigido por la Dra. Sonia Escalante López, los días 28 y 29 de mayo del presente año.

En la primera sesión del conversatorio celebrado el 28 de mayo de 2020, los expositores manifestaron que para reactivar la economía y el empleo perdido en esta pandemia por el coronavirus, Gerardo López Cervantes y Héctor Avilés Ochoa, plantearon una fuerte inversión pública, política fiscal más agresiva y créditos bancarios accesibles a empresas.

Ello lo señalaron los economistas, al participar en la primera parte del Conversatorio Virtual “El Impacto Económico del COVID-19” organizado por el Congreso del Estado de Sinaloa, moderado por la Dra. Sonia Escalante López, Directora del Instituto de Investigaciones Parlamentarias, y difundido a través de las plataformas Zoom y Facebook Live.

López Cervantes, comentó que en México, en los más de dos meses de aplicarse la emergencia sanitaria, que obliga al cierre de empresas e instituciones, se ha generado una reducción de la demanda de bienes y servicios y ha habido muchas familias que al perder el empleo se han quedado sin ingresos para subsistir.

A la fecha, precisó, aproximadamente un millón de trabajadores formales han perdido su empleo.

Como todavía no termina la declaratoria de emergencia, expuso que las estimaciones del Banco de México es que el Producto Interno Bruto de México tenga un decrecimiento negativo del -4.6 al -8.8 por ciento para el presente año.

De las actividades productivas más afectadas en el país citó a la industria de la construcción, los servicios para empresas, personas y hogar, y la industria de la transformación.

En el caso del millón de empleos perdidos en lo que va del año, expuso que se traduce en una reducción de la circulación de dinero por 11 mil 428 millones de pesos por mes.

Otro efecto, agregó, es que la clase media puede pasar a la pobreza, lo que genera una sociedad más desigual.

Junto con ello, agregó, se incrementa la cartera vencida en bancos y proveedores, y si esta situación se prolonga, puede terminar en un quebranto del sistema bancario.

Otro problema, añadió, es que se reduce la recaudación por el Impuesto Sobre la Renta y el Impuesto al Valor Aplicado (IVA), y ello afecta los ingresos fiscales para los tres niveles de gobierno.

Ante estos resultados, Gerardo López consideró que se podría iniciar una etapa de recuperación económica firme si se evita una extensión del confinamiento y la suspensión de las actividades productivas.

También, dijo, se requiere de un gran plan de financiamiento para reactivar la capacidad productiva que está en suspenso, y para ello se necesita que la banca diseñe esquemas de créditos que no dificulten el acceso al financiamiento.

Por su parte, Héctor Avilés Ochoa hizo algunos comentarios sobre la situación global y nacional, pero centró su participación sobre el impacto en Sinaloa.

A Sinaloa, dijo, no le va tan mal por ser un estado con economía basada en la agricultura, ganadería y pesca. “Pero no le está yendo bien”.

Prácticamente, dijo, está cerrado el turismo en el puerto de Mazatlán, los pueblos mágicos, la industria de la construcción y el comercio.

Sin embargo, observó que hay buenas expectativas, ya que la trilla generalizada de maíz que se tiene en estos momentos, que permitirá una cosecha de 6 millones de toneladas, generará una derrama económica muy importante.

En particular resaltó como muy positivo que el Gobierno Federal haya garantizado un precio de 4 mil 150 pesos por tonelada de maíz.

Sin embargo, observó que Sinaloa ya suma dos años con bajo nivel de obra pública.

Además, advirtió que las bajas recaudaciones que registra el Gobierno Federal, traerán como consecuencia una reducción de 89 mil millones de pesos en participaciones federales a estados y municipios.

En este sentido, consideró que se debe impulsar más obra pública, tal como lo están haciendo Estados Unidos, Europa y otros países.

Aunque señaló que el gobierno mexicano rechaza contratar deuda para obra pública, aclaró que un endeudamiento bien usado en el segundo semestre con miras al próximo año será muy útil.

Para avanzar en inversión, también consideró necesario que haya acuerdos entre el sector privado y el sector público.

No obstante, consideró que hay buenas señales para México, pues el precio del barril de petróleo, de haber bajado a cero dólares, ya se recuperó a 30 dólares, aunque sigue por debajo de los 50 dólares a que se cotizaba.

El peso mexicano, agregó, se está recuperando, al pasar de 25 pesos por dólar a poco más de 22 pesos.

A ello le sumó que el lunes entra en vigor el nuevo tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, además de que las remesas están registrando cifras históricas.

Durante la segunda sesión del conversatorio celebrado el 29 de mayo de 2020, se analizó que la creciente pérdida de empleos generada por la pandemia del Covid-19 debe ser enfrentada con obra pública que impacte en varios sectores económicos, con transferencia de recursos a quienes están desempleados y sin ingresos para que se pueda reactivar el mercado interno.

Los economistas Juan de Dios Trujillo Félix y Pedro Brito Osuna, coincidieron en lo anterior al participar en la segunda parte del Conversatorio Virtual “El Impacto Económico del Covid-19” que organizó el Congreso del Estado de Sinaloa.

Como primer participante, Juan de Dios Trujillo Félix aclaró que la crisis económica que se vive no es una crisis del sistema económico ni está asociada al funcionamiento económico, sino que es impuesta por las medidas sanitarias implementadas para enfrentar la pandemia del Covid-19.

Comentó que ante la pérdida de cientos de miles de empleos, la idea correcta es transferir recursos a las personas, pero aclaró que eso se dificulta porque se vive un entorno donde los ingresos de los gobiernos están cayendo. “Eso es una presión enorme para contraer deuda”.

Por ello estimó que al salir de la emergencia sanitaria habrá a nivel mundial gobiernos muy endeudados y enormes déficits públicos, cuya consecuencia serán para los próximos años.

Sobre todo, expuso, porque se ha visto un repunte en el número de contagios de Covid-19 ante el anuncio del fin de la tercera etapa, por lo que el pico más alto de contagios puede trasladarse más adelante.

Aun así, Juan de Dios Trujillo estimó que la crisis económica no será tan profunda, y consideró que en caso de contraer deuda, el gobierno mexicano debe utilizarla para estimular actividades que tengan mayor capacidad de arrastre, y no incurrir en la compensación a empresas afectadas por la crisis.

“El gasto debe ser donde haya mayor impacto, como es la industria de la construcción”, precisó.

En el caso de las empresas afectadas, dijo que su recuperación debe provenir del aumento de la demanda de sus bienes o servicios, más que de transferencia de estímulos.

De igual manera consideró que el Gobierno Federal debe apoyar a gobiernos estatales y municipales para que éstos hagan obras públicas ya planeadas.

Pedro Brito Osuna resaltó que en lo económico la pandemia del Covid-19 vino a desnudar al mundo, pues en los últimos 30 años de neoliberalismo y de privatización de los servicios de salud, se ha dejado en la indefensión a muchas personas.

Estimó que en general habrá caídas importantes de las economías de los países, y no escapan los países poderosos, como Italia, España, Japón, Estados Unidos y otros.

En el caso de México expuso que tan sólo entre los meses de marzo y abril se ha registrado la pérdida de 700 mil empleos formales, y se calcula que al cierre de mayo sería del millón y para finales del presente año de un millón 400 mil empleos.

Ante esta elevada pérdida de empleos, propuso atender de forma directa a este sector con una transferencia como una especie de seguro de desempleo temporal, para ayudarles a tener el ingreso básico para la manutención de las familias y que el mercado interno tenga circulante.

Incluso consideró que los 8 mil millones de pesos pagados recientemente por Walmart al fisco mexicano, bien pudieran dedicarse para esa transferencia.

“La propuesta es pagar dos meses de salario a los desempleados en México”, precisó.

Además, advirtió que la reactivación económica del país será muy difícil, y como ejemplo de ello citó al sector turístico, del que precisó que ya ha registrado cierre de hoteles y restaurantes.

“Se ve muy difícil su reapertura, no porque no están haciendo los cambios en sus protocolos para mejorar la atención a los turistas y brindarles un sitio seguro.

Más que ello está la dificultad de que los potenciales turistas tengan ganas de viajar”.

Ante ello, consideró que las autoridades también tienen que pensar en cómo ayudar a los destinos turísticos a recuperarse.

Es por eso, dijo, que las políticas económicas a implementar ayuden a que no se sigan cerrando empresas, que los empleos se mantengan, y que los desempleados obtengan un ingreso en tanto dura la pandemia.

Aquí advirtió que los trabajadores informales, los que no están registrados ante el IMSS, están sufriendo mucho más el efecto de la pandemia, sobre todo porque muchos trabajan al día, no tienen el salario asegurado y tienen que salir a la calle para tener un ingreso.